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jueves, 19 de marzo de 2026

Kokoshca vuelven a alzar el vuelo con “El Búho”, primer adelanto de “Divino Tesoro”


Hay canciones que no llegan a envejecer, sino que se quedan agazapadas esperando su momento como un animal nocturno, sin hacer ruido, midiendo el aire. El Búho” reaparece así: no tanto como una reliquia, sino como una relectura con pulso actual de una pieza que ya existía en el universo de Kokoshca (procedente de “Hay una luz”, 2013) y que ahora regresa para abrir la puerta de “Divino Tesoro, el álbum con el que la banda celebra su propia trayectoria revisitando, regrabando y puliendo canciones de distintas etapas.

La tesis de este nuevo capítulo la dijeron ellos mismos: componer es una bendición y una condenaLa vocación, visto así, es algo que nos coloca en desventaja de los demás, porque nos obliga a tener una fijación muy concreta sobre algo de lo que es bastante probable que no veamos beneficio nunca. Y “Divino Tesoro” nace justo de esa pulsión que no sabe quedarse quieta: mirar atrás no para hacer una vitrina, sino para volver a encender un material que todavía arde dentro. El disco se publicará en abril de 2026 y tendrá una edición especial con motivo del Record Store Day (este año, el 18 de abril de 2026).

En “El Búho” esa idea se entiende a la primera escucha. Arranca con un sintetizador que en seguida es acompañado de un zumbido hiperbólico, un balanceo de indie-pop-rock que promete electricidad a medio plazo: capas que se van montando con paciencia, un build lento y seguro hasta que la canción se ilumina desde dentro con un estribillo en el que afirman no ser underground: vuelan por encima de ti. Hay algo de “volver a empezar” en su forma: no una explosión inmediata, sino la sensación de que el tema se va construyendo mientras camina, como si afinara su silueta en tiempo real.

También por eso “El Búho” funciona como crítica a la industria sin convertirse en panfleto. “Oirás mi canto sobre el aullido gris de los demás… que siempre igual”: la imagen lo dice todo. No es una batalla de egos; es una cuestión de pura supervivencia contra uno mismo. La figura del búho (ave rapaz nocturna, cazador paciente) encarna una ética de trabajo y de instinto que, a la vez, siempre vive a la sombra. En ese sentido, la canción es casi un autorretrato: Kokoshca como banda que ha ido construyendo su lugar desde 2007 porque, en los mejores momentos y también en los de mayor bajeza, hay un fuego dentro de ellos que no se puede extinguir.

Este single llega con créditos que subrayan esa mezcla de oficio y comunidad: producido por Kokoshca & Guillermo Mutiloa, arreglos de Kokoshca & Betacam, mezcla de Raúl Pérez y master de Mario G. Alberni. “El Búho” no solo inaugura una etapa: marca el tono de “Divino Tesoro” como lo que realmente es: una celebración de una de las bandas más longevas de nuestro undergroundAunque digan que no lo son.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Kokoshca presentan su nuevo álbum “La Juventud”

Empezar un disco con un discurso de Pepe Mújica es una declaración de intenciones. Que la primera frase cantada en tu disco diga “Ni estudio ni trabajo” es una declaración de intenciones. Hacer un disco de rock urbano siguiendo un linaje tan variopinto como Rolling Stones – Primal Scream – Los Planetas – Spaceman 3 – Carlos Berlanga – The Make Up – Motown – Astrud y no hacerle ascos al autotune es una declaración de intenciones. Kokoshca se niegan a envejecer. Kokoshca odian el trabajo y buscan la felicidad entre bares, desencuentros, revolcándose en la nostalgia y huyendo de ella. A Kokoshca les queman las baldosas. 

Durante mucho tiempo la conversación con mis amistades fue la que sigue: (alguien cita a Kokoshca) Automáticamente yo: ¡Los mejores! A veces he jugado al final de la noche a intentar encontrar una canción en castellano que gane a las mejores canciones de Kokoshca. He pasado una hora haciéndolo hasta agotar a mis acompañantes y vaciar el bar. Es muy difícil sacarme de mis trece porque realmente tienen uno de los cancioneros más increíbles de su generación. Y su generación incluye a varias generaciones porque el sentimiento es inmarchitable. Kokoshca es una forma de estar en la vida con el convencimiento de que todo podría ser distinto y casi mejor vamos a emborracharnos. 

En “La juventud” están todos los temas de Kokoshca. Según la escritora Anna Pacheco (en el podcast del grupo, “La juventud”, donde han invitado a gente como El Drogas, Isa -Triángulo de Amor Bizarro- y a Anna Pacheco) estos son: Canciones para no olvidar a alguien, canciones para no trabajar y canciones para no acabar la fiesta. A veces todo a la vez. A me gusta pensar que la discografía de Kokoshca le pasa toda al protagonista de “La fuerza”. Le busco en cada disco para ver cómo está. Saber si sigue yendo a los bares peores, si pasó página (nunca lo hizo), si me cae bien todavía. Ese hilo vital les mantiene vivos. El personaje envejece, se desdibuja, persigue ciertas cosas. El poso de los discos, lejos de enterrarles en el tedio les sirve de escalera para llegar a los estantes más altos, repitiéndose aquello que decía Verdaguer primero y Surfin’ Sirles después: “señor dame alas o quítame las ganas de volar”. 

La juventud” es el quinto disco de Kokoshca -el noveno si contamos con sus primeros CD-Rs- y es posible que el mejor. Todos sus estribillos conducen a la afonía, las guitarras suenan mejor que nunca, siguen sumando géneros sin que parezca que han cambiado -el corrido tumbado de “mi barrio” o la cumbia dub de “nos pasa siempre”-, y hay parodia, nostalgia, baile, aspereza, muchos mareos y nervio. Está grabado hace un año en Grabaciones en La Mina por Raúl Pérez y parece un grande éxito. El último clásico del pop-rock español. ¡Los mejores! 

Texto de Quique Ramos. 

lunes, 9 de septiembre de 2024

Kokoshca presentan su nuevo single “Huella de ti”

Una huella es la señal que deja cualquier ser humano sobre una superficie. La de Kokoshca es profunda, de cemento e imborrable, porque tiene esa cualidad invisible e intangible que hace que nos siga a donde quiera que vayamos para siempre. En Huella de tiel último adelanto de su nuevo discoretratan ese sentimiento de intentar eliminar lo inolvidable. Pueden viajar a cualquier lugar, pueden ponerse límites o probar cualquier cosa: hay una huella que los acompaña para siempre. 

Igual que a nosotros nos acompaña la suya. La banda lleva casi una veintena como pilar insustituible del undergroundSu nuevo disco, “La Juventud” estará disponible a partir del 4 de octubre. Será el trabajo más reciente de la formación, pero ellos, en realidad, ya no lo son tanto. “La juventud” es una oda a su trayectoria, pero también a esos años donde el cemento todavía estaba fresco y nadie lo había marcado. Grabada (como todo el disco) en Grabaciones en La Mina por Raúl Pérez, “Huella de ti” representa a los Kokoshca más rebeldes, pero también a los más maduros, porque dentro de ellos aún se mantiene el espíritu adolescente de aquel fanático de la música noventera que soñaba tener una banda. Una fórmula más refinada para los himnos indie-rock de siempre. Una huella imborrable en el underground español. 

viernes, 14 de junio de 2024

Kokoshca presentan su segundo adelanto “Mi Barrio”

Con su segundo singleKokoshca vuelve a echar la vista atrás. “Mi Barrio” pone en evidencia que nos encontramos ante la era más melancólica de los norteños, que ya con “La Juventud” se agarraban a los pocos resquicios del pasado que pueden encontrar en su rutina: tener una banda, ir a ensayar, salir a tocar. Si en su primer single situaban el foco en su biografía, en “Mi Barrio” reflexionan sobre su identidad. Reivindicando el espíritu joven frente al paso del tiempo, Kokoshca no solo investiga sobre su comunidad como molde de la personalidad individual, sino también sobre la importancia de los núcleos (sub)urbanos y la construcción de redes de apoyo mutuo, cada vez más difíciles de hallar en las ciudades contemporáneas. “Cada vez que vuelvo por aquí, hay algo raro” canta Amaia cuando regresa a un espacio que, con el paso de los días, le resulta más ajeno. También canta acerca de como envejece paulatinamente la periferia, el éxodo rural y el estatismo de aquellos de su generación que decidieron no mudarse. Pero, ante todo, “Mi Barrio” es un canto de amor a la clase obrera, la racializada, la marginada y, en definitiva, la pobre. 

Hablando de raíz, el cuarteto pone el foco en los elementos sónicos latinoamericanos. Un barrio suena a la gente que lo habita, y el de los navarros genera un paisaje entre el corrido mejicano y el rock ibérico. Con sus arreglos de viento, su ritmo ternario y su percusión folclórica, es la fotografía perfecta de la nostalgia. 

Ésta y su canción anterior serán desgranadas en el podcast de la banda, que lleva el título de su primer single. En él, se habla tanto de recuerdos adolescentes como del presente porque, ante todo, la mirada ha de estar fija en el futuro. Y hay un futuro prometedor para Kokoshca. 

domingo, 19 de mayo de 2024

Kokoshca presentan el single “La Juventud”

“Un día venceremos, cuando callen estos viejos” afirma la banda que lleva una quincena dentro del meollo: en su octavo disco, Kokoshca nos presenta un himno a la juventud. Sabemos que resulta singular que una de las bandas más veteranas (y veneradas) de la escena escriba una oda cuyo tópico podría resultar primerizo o inexperto; sin embargo, la existencia del proyecto y su perpetuidad con el paso de los años retrotrae al cuarteto como si de una máquina del tiempo se tratara: la juventud es un estado mental, y tener un grupo de rock ayuda. 

Así, aunque el tema parta del tópico nostálgico-manriqueño de que cualquier tiempo pasado fue mejor, se trata de una composición más enérgica que melancólica. Kokoshca no solo recuerdan su pasado, también describen esas ráfagas limitadas de lozanía de las que, gracias a mantener la banda, pueden seguir disfrutando en su presente. “Dispongo de todo el tiempo, solo quiero estar de ciego” cantan al unísono Iñaki y Amaia, y recuerdan inevitablemente a ese himno que es “La Fuerza” y ponía nombre a su segundo álbum, lanzado en 2010: aunque no estén cerrando un ciclo, son capaces de visitarse a sí mismos en sus comienzos y, a la par, mantener fresca su esencia como el primer día. Ese rock psy-sintetizado y casi limítrofe con el shoegaze continua siendo su sello y, a la vez, mantiene la potencia de los estribillos pop que encandila a las nuevas generaciones de las que hablan: su sonido es una marca personal inquebrantable en el rock ibérico. Ahora hay muchos más, pero ellos fueron los primeros. 

lunes, 19 de diciembre de 2022

Kokoshca lanzan su nuevo EP “Nuestro Futuro”

En lugar del Pienso, luego existo, el punk se reinventó bajo la forma Existo, luego no hay futuro. Más de 40 años después, así nos tenemos que ver: sufriendo catástrofes naturales, encadenando recesiones económicas y, a todo esto, Kokoshca reiterando una vez más que no, no hay futuro. Si nos ponemos estrictos, se trata de una verdad a medias: sí hay futuro; al menos, mientras el combo navarro siga decidido a publicar nuevas canciones. Veamos, pues, qué horizonte es el que imaginan en este nuevo EP de cuatro temas. 

Para el corte inicial, tuvieron a bien reclutar a Erik Urano, compañero de sello discográfico y una voz autorizada en lo que a distopías se refiere. El artista vallisoletano, autor de, entre otros, “Neovalladolor, aporta en “Futuro” una nota de color, profundidad y discurso. Es la colisión entre dos mundos aparentemente alejados, pero unidos por ese “gasolina y a quemar”. El futuro pinta negro, pero en sus voces suena ciertamente brillante. Durante tres minutos y medio, la música pop hace tu vida un poquito más amable. Es uno de los consuelos que ofrece el arte y en tiempos como los que corren no debemos dejar escapar oportunidades como esta. 


Erik Urano no es el único invitado que desfila por “Nuestro Futuro. “Chubi Chubi” cuenta con la aportación de Kiliki Frexko, miembro destacado de la Chill Mafia, el colectivo pamplonica que no hace punk, pero es puro punk. La colaboración está a la altura de las expectativas: barra libre de actitud, desfachatez y hedonismo. Para disfrutar plenamente de “Chubi Chubi” hay que saber leer entre líneas. Pese a todo, la música es un lenguaje universal que trasciende toda barrera lingüística. Aquí está intacta la energía de las noches que no acaban, las ganas de repartir amor y la euforia a la que sólo se llega a través de la música y de ciertas sustancias. O, como ocurre en este caso, a través de ambas. 


En esta nueva obra, Kokoshca ha logrado incorporar a su fórmula testada elementos propios de la electrónica. “Futuro” y “Chubi Chubi” amplían la paleta sonora de los navarros, un reto estimulante tras más de 15 años de trayectoria. En su afán por conquistar nuevos horizontes sonoros, no olvidan los encantos de la canción pop y el rock’n’roll. “Cara de Pena” es un dúo de bellísima factura, con las voces entrelazadas de Iñaki y Amaia serpenteando sobre una base rítmica electrónica. “Curado de Espanto”, por su parte, es un corte de rock con hechuras clásicas, un terreno en el que se desenvuelven con la naturalidad del que lleva toda la vida haciéndolo. Pasado, presente y, se pongan como se pongan, también futuro de la música popular.