El artista Dulzaro, referente actual en la fusión de música tradicional y electrónica, anuncia el lanzamiento de su nuevo sencillo, “Mozo Guapo”.
Tras consolidarse en la escena musical con el lanzamiento de su primer álbum “Ícaro” en 2025 y una exitosa gira de dos años con Jota de la Luna —en la que ofreció más de 150 conciertos y compartió escenario con figuras como Mika, Celtas Cortos yTanxugueiras—, Dulzaro continúa su misión de reivindicar la música de raíz desde una mirada contemporánea.
“Mozo Guapo” es una composición personal que Dulzaro define como una canción escrita hace tiempo sobre la experiencia de "rondar a un 'mozo guapo'". Para este trabajo, el artista ha contado con la colaboración de Greta Ch'aska Rocchi y Amit Kewalramani Lorente en la producción, manteniendo su sello distintivo que fusiona lo ancestral con texturas electrónicas.
El periodista y crítico musical Fernando Neira ha descrito la propuesta deDulzaro como "folclore rabiosamente contemporáneo. Es avidez. Es luz".
Influenciado por artistas tan diversos como Eliseo Parra o James Blake, Dulzaro ha logrado crear un sonido propio que reinterpreta el folclore con una perspectiva innovadora. Su trabajo no solo busca rescatar la tradición, sino transformarla en una propuesta vanguardista que conecta con el público actual.
El artista castellano Dulzaro presenta su nuevo single, “Un Labradorito (Remix)”, disponible en plataformas digitales.
Esta versión remixada del tema original, que forma parte de su álbum Ícaro, mantiene la esencia del charro salmantino fusionado con electrónica, pero con un enfoque más bailable y experimental.
La colaboración con Mondra, artista gallega reconocida por su activismo y estilo único, continúa explorando la visibilidad queer en el ámbito rural.
El videoclip original fue grabado en Hoyales de Roa y dirigido por Alicia del Río. En esta nueva versión, Dulzaro se encarga de la producción y mezcla, mientras que Pablo Martín realiza el mastering.
“Un Labradorito (Remix)” llega en un momento clave para Dulzaro, quien ha sido reconocido como una de las diez personas LGBT más influyentes de Valladolid y continúa consolidándose como uno de los artistas más innovadores de la escena musical española.
El tema está disponible en todas las plataformas digitales y promete seguir conquistando al público con su fusión de tradición y modernidad.
En un rincón remoto de la geografía castellana, donde las encinas no conocen de algoritmos ni de likes, brota una canción que parece nacida de un manuscrito apócrifo, firmado por un trovador postmoderno. Su nombre es Dulzaro, y su arte es un espejo que multiplica los rostros de Castilla, los atraviesa con sintetizadores y los reescribe con la luz prismática del orgullo queer. A su lado, Mondra, músico gallego que canta desde la raíz, desde la lengua que persiste.
Juntos han parido “Un labradorito”, una pieza audiovisual que no solo es un videoclip sino un acto de resistencia estética. Un manifiesto sonoro que mezcla el techno con el ritmo charro de Salamanca —esa jota campestre que hasta ahora no conocía losbeats del club— para contar la historia de dos chicos que se enamoran en una noche de foliada. La escena ocurre enHoyales de Roa, Burgos, pero podría ser en cualquier aldea que ha aprendido a esconder el deseo tras una pared de adobe.
La directora Alicia del Viso arma un mundo paralelo donde los cuerpos bailan en un bar rural como si fueran centauros de neón en una fiesta mitológica. Hay brillo, hay humor, y hay celebración. Pero también hay algo más antiguo: una reivindicación que dice que los afectos no deben pedir permiso, ni siquiera entre las sombras de los campos y los pueblos donde el amor se ha visto durante siglos como un asunto privado, lejano al bullicio urbano.
Este es el mundo de Dulzaro, un artista emergente cuya música no solo despierta el oído, sino también la conciencia. Tras el éxito de su primer álbum Ícaro, que ha sido una revolución de folk electrónico, Dulzaro lanza Un labradorito, una colaboración con Mondra que lleva la cultura rural y el techno a un terreno inexplorado. Y lo hace con orgullo, celebrando la libertad de amar sin fronteras ni prejuicios, abrazando las diferencias con la misma pasión que su música abraza el folclore y la electrónica.
Con una letra que, en uno de sus versos, se pregunta por la diferencia entre lo gallego y lo castellano, Dulzaro se presenta como el portavoz de una generación que no solo lucha por visibilizarse, sino que lo hace desde el escenario del contraste y la mestiza de culturas: "Como tú eres tan gallego y yo soy tan castellano, todo el mundo se sorprende cada vez que nos cantamos".
“Un labradorito” no es solo una canción; es una declaración de principios, una imagen del futuro de la música independiente. Y lo que es aún más interesante, se inserta en una tradición que, si bien parece ajena a las luchas actuales por la visibilidad LGBTQ+, se reinventa desde las raíces más profundas.
El videoclip, con su estética rural queer, su brillantez onírica, es también un lugar de encuentro donde los géneros, los cuerpos y los sentimientos se mezclan. Esta historia de amor entre chicos no solo se desarrolla en el campo, sino también en el terreno más fértil de la música electrónica.
Dulzaro sigue su camino con su gira Ícaro 2025, que lo lleva por toda España con más de 40 conciertos cerrados. Un recorrido que no solo es un homenaje a la música de su tierra, sino una invitación a pensar en un mundo donde el amor no tenga fronteras, ni geográficas ni emocionales.
Después de ofrecer más de 200 conciertos en menos de dos años, Dulzaro finalmente lanza su esperado álbum debut.
Reconocido como el nuevo renovador del folklore en Castilla y León, Dulzaro presenta su primer trabajo, un viaje a través de los ritmos tradicionales de la comunidad castellanoleonesa con la energía de la música electrónica. Con este trabajo, su principal objetivo es dar a conocer y poner en valor la riqueza del repertorio de letras, ritmos y melodías castellanas.
A lo largo de las 10 canciones que componen “Ícaro”, Dulzaronos transporta a un viaje que oscila entre piezas electrónicas bailables y otras de carácter más oscuro, sin perder de vista los ritmos tradicionales de la región como el corrido, la jota, las seguidillas y el charro. Cada composición refleja su búsqueda por mantener viva la esencia del folklore castellanoleonés con su propia visión artística.
El álbum cuenta con colaboraciones de lujo, como la de David Ruiz, vocalista de La M.O.D.A., quien participa en el corrido “Vengo de Moler”, una pieza envolvente y épica con tintes psicodélicos. También destaca la colaboración con Erik Urano, rapero consolidado de Valladolid, en “La Niña de la Arena”, un charro electrónico-urbano acompañado de dulzainas. Además, el artista gallego Mondra aporta su particular estilo en la divertida “Un Labradorito”, también se incluye en el disco su Jota de la Luna, estrenada hace casi dos años con un impactante videoclip.
En “Ícaro”, Dulzaro demuestra su capacidad para navegar entre distintos géneros y registros, todos ellos unidos por un mismo hilo conductor: el folklore de su tierra natal. El álbum, producido en su totalidad por Dulzaro junto a Pau Aymí, es una obra sin complejos, que busca poner en valor las raíces musicales de Castilla y León mientras las conecta con su juventud y su presente. Una propuesta que conecta a generaciones de todas las edades, creando un puente único entre el folklore tradicional y la visión personal de Dulzaro, permitiendo que su interpretación de las raíces de su tierra vuele libre, como Ícaro.
Gira Ícaro 2025 Anuncia primeras fechas:
12/4 – Teatro de Torrejón de Ardoz, Madrid 24/4 – Centro Cultural MVA, Málaga
2/5 – Teatro Juan Bravo, Segovia
7/5 – Festival Encanta, Roda de Ter
10/5 – Boecillo, Valladolid
23/5 – Cistérniga, Valladolid
24/5 – Fuentespina, Burgos
14/6 – Noches Blancas, Toro
28/6 – Alcalá de Gurrea, Huesca
10/7 – Festival Camino, Ponferrada
2/8 – Festival Les Veus de la Vall, La Cerdanya
3/8 – Ciclo ‘Paraulesals Claustres’, Vilafranca del Penedés
9/8 – Mecerreyes, Burgos 12/8 – Tubilla del Lago, Burgos