La icónica banda barcelonesa Sidonie lanzó su décimo álbum titulado Marc, Axel y Jes, que incluía “No Salgo Más”, una vibrante píldora pop que rápidamente se convirtió en un éxito. Anuncian ahora la emocionante colaboración con el renombrado artista y productor Joe Crepúsculo. En un movimiento que promete transportar a los oyentes directamente a las pistas de baile, Crepúsculo ha reimaginado “No Salgo Más” con un remix al más puro estilo de los legendarios maxmix de los años 80 y 90, y que ha bautizado como “No Salgo Max Mix”. Este remix infunde la ya dinámica canción con ritmos electrónicos y una energía renovada que invita a bailar sin parar.
El resultado es una versión que rinde homenaje a la era dorada de los remixes y que, sin duda, resonará tanto con los fanáticos de Sidonie como con los amantes de la música electrónica. Os recordamos también quehace apenas unas semanas Sidonie lanzó otro single, “La Matanza de Texas”, en colaboración con el trío Mujeres y los provocadores Ladilla Rusa. Esta canción aborda las complejidades de las relaciones humanas, explorando sus aspectos más salvajes y divertidos.
Se cumplen 10 años de “Mi fábrica de Baile”, canción estandarte de Joe Crepúsculo y clásico contemporáneo del pop nacional.
Para esta ocasión tan especial, Crepus ha reunido amigos para formar un EP con diferentes versiones de este motor que nunca ha dejado de moverse. Una versión rock de la mano de Camellos, una versión cumbia por Instituto Mexicano del Sonido, la versión conga con Aaron Rux, su mano derecha en el directo y además productor de su último álbum, “Trovador Tecno” (El Volcán Música, 2022), una versión “Boogaloo” por Tito Ramírez y la primera incursión de Crepus en la música en italiano, con “La mia Industria di Ballo”.
Además de este lanzamiento tan especial, Joe Crepúsculo ha compartido en sus redes las historias comunes con este grupo de amigos que ha llevado la Fábrica de Baile a su terreno. Desde su llegada a Barcelona, pasando por México y por un misterioso ritual en Cuba. En estos emotivos textos, Crepus hace un pequeño recorrido por estos 10 últimos años, además de su etapa universitaria que recuerda con su versión en italiano. En definitiva, Mi motor en movimiento es un homenaje a la amistad, a esos momentos compartidos y a los momentos tan especiales que nos ha dado “Mi Fábrica de Baile”.
"Hace diez años me fui de Barcelona. No lo hice porque estuviera disgustado con mi ciudad, aunque un poco sí, también me apetecía ver qué pasaba viviendo en otro sitio. Mallorca me gustaba, ahora me gusta Madrid, pero en realidad creo que podría adaptarme a cualquier sitio. En ese momento quería hacer un disco basado en mi experiencia de juventud en las discotecas barcelonesas y “Mi fábrica de baile” se convirtió en el estandarte. Muchos me conocen por esta canción y yo no puedo estar más contento con ella. Recuerdo cuando tenía la base hecha y no pensaba poner voz, pero David un día me dijo "métele una melodía de esas house que haces", pero yo nunca había hecho ninguna melodía house, no sé de dónde sacó eso, pero me dio la pista a seguir y coronarla. A veces no creo que sea yo mismo el que crea mis canciones, sino que son duendes o extraterrestres a millones de años luz que me manejan como si fuera un muñeco. Pero sea lo que sea hoy celebramos diez años de esta canción que tantas alegrías me ha dado y quiero hacerlo con todos vosotros. Hemos querido hacer varias versiones con gente cercana para darle otro matiz, que no sé si lo necesitaba, pero algo tenemos que hacer. Siempre vuestro."
Joe Crepúsculo lanza “Fiesta de Disfraces”, un nuevo single que no dejará indiferente a nadie.
El tema está producido por el propioCrepus y masteriza por YvesRoussel,
“Fiesta de Disfraces” continúa la línea el tecno desenfrenado de su último álbum, “Trovador Tecno”. Prepara tu disfraz y tus mejores pasos para no dejar de bailar este verano. Porque el que no baile…
En lo primigenio, en los suburbios de Chicago y Detroit, se coció el cancionero que después, a finales de los años 80 y 90 del siglo pasado, se trasladó a Europa en forma de celebraciones que giraban alrededor del baile que generaban aquellos trovadores mezclando los sonidos americanos con la electrónica de baile europea. De aquellos poetas líricos de la música disco, marcados por el ritmo y el deseo surge el trovador tecno Joe Crepúsculo.
Después de períodos de oscuridad el ser humano necesita una voz y un cancionero que le lleve al éxtasis: el devenir de la vida y la muerte es indisoluble al fasto, al hedonismo y al baile. “Trovador Tecno” es eso, una celebración electrónica goliardesca oficiada y transmitida por un trovador que destila los mejores ritmos para tal ocasión. Joe vuelve con capa y cancionero irrefutable de la mano del juglar Aaron Rux, el otro protagonista de este manjar electrónico. Viandas clubbing servidas como maní en el nuevo disco de Joe Crepúsculo: un compendio-degustación de un menú universal. Las canciones de Joe son píldoras para el alma y los pies, y es en ese sentido donde disfrutamos del mejor Joe: del oficiante que te hace partícipe del jolgorio. La electrónica que ha elaborado junto a Aaron Rux es un regalo para la historia cultural del siglo XXI: antropología dance. Desde “Carreteras de pasión” -canción que abre “Trovador Tecno”, hasta su cierre con “Brindar” este dúo junto a Dani de occitanos del tecno despliega un catálogo irrefutable de joyas para la pista de baile.
“Tecnocasa” o “Jose House” tienen ya un lugar privilegiado en la historia de la electrónica de bailable de este país: dos bombas lanzadas en catapulta directamente a la pista de baile en una amalgama exquisita para el oído, el cuerpo y la celebración colectiva. Pasarán los años y no habrá benzodiazepinas para parar las convulsiones tecno de un disco que se erige como un automatismo perfecto para encarar el periodo que vendrá tras la peste moderna: la era poscovid.
“Pensar el tiempo (con Abel de Los Vinagres)”, “Paranoia”, “El tren de la bruja” o “Sol y sombra (con Las Negris”) tienen la virtud del pop atemporal, la frescura de la urgencia y el poso de lo creado con alma. Ni Joe ni Aaron necesitan de ningún papel de regalo para envolver este disco. Las obras de arte no se envuelven: se crean, se muestran, se comparten y se disfrutan en ceremonia rave. Necesitábamos un disco así hecho por un trovador tecno donde lo sensible se enzarza con lo brutal del hedonismo en una percepción sensorial del todo estimulante.
“Velo de Maya”, “Vamos a limpiar”, “Happybirthday” y “Así soy yo” también conforman el corpus electrónico de este brillante ejercicio que llegará a su máxima expresión cuando lo disfrutemos en directo. Quien no baila no conoce el camino de la vida. Estas canciones vivirán en los rituales porque “Trovador Tecno” es cultura de club.
Producido por Aaron Rux, mezclado por Aaron Rux e Yves Roussel, masterizado por Yves Roussel, Diseño de Setanta e ilustración de Cristóbal Fortúnez.
“Jose House” es el tercer adelanto de “Trovador Tecno”, el nuevo álbum de Joe Crepúsculo que saldrá a la venta el próximo 1 de abril.
Una oda a la libertad del desenfreno, cuando se encienden las luces y solo hay monstruos en la sala. A ese tipo de personas que te encuentras en un after y que por cualquier equívoco te pueden destrozar la vida. Cuando la música se vuelve pegajosa y no se desprende de ti.
En lo primigenio, en los suburbios de Chicago y Detroit, se coció el cancionero que después, a finales de los años 80 y 90 del siglo pasado, se trasladó a Europa en forma de celebraciones que giraban alrededor del baile que generaban aquellos trovadores mezclando los sonidos americanos con la electrónica de baile europea. De aquellos poetas líricos de la música disco, marcados por el ritmo y el deseo surge el trovador tecno Joe Crepúsculo. Después de períodos de oscuridad el ser humano necesita una voz y un cancionero que le lleve al éxtasis: el devenir de la vida y la muerte es indisoluble al fasto, al hedonismo y al baile. “Trovador Tecno” es eso, una celebración electrónica goliardesca oficiada y transmitida por un trovador que destila los mejores ritmos para tal ocasión. Joe vuelve con capa y cancionero irrefutable de la mano del juglar Aaron Rux, el otro protagonista de este manjar electrónico. Viandas clubbing servidas como maní en el nuevo disco de Joe Crepúsculo: un compendio-degustación de un menú universal. Las canciones de Joe son píldoras para el alma y los pies, y es en ese sentido donde disfrutamos del mejor Joe: del oficiante que te hace partícipe del jolgorio. La electrónica que ha elaborado junto a Aaron Rux es un regalo para la historia cultural del siglo XXI: antropología dance. Desde “Carreteras de pasión” -canción que abre “Trovador Tecno”, hasta su cierre con “Brindar” este dúo de occitanos del tecno despliega un catálogo irrefutable de joyas para la pista de baile.
“Tecnocasa” o “Jose House” tienen ya un lugar privilegiado en la historia de la electrónica de bailable de este país: dos bombas lanzadas en catapulta directamente a la pista de baile en una amalgama exquisita para el oído, el cuerpo y la celebración colectiva. Pasarán los años y no habrá benzodiazepinas para parar las convulsiones tecno de un disco que se erige como un automatismo perfecto para encarar el periodo que vendrá tras la peste moderna: la era poscovid. “Pensar el tiempo” (con Abel de Los Vinagres), “Paranoia”, “El tren de la bruja” o “Sol ysombra” (con Las Negris) tienen la virtud del pop atemporal, la frescura de la urgencia y el poso de lo creado con alma. Ni Joe ni Aaron necesitan de ningún papel de regalo para envolver este disco. Las obras de arte no se envuelven: se crean, se muestran, se comparten y se disfrutan en ceremonia rave. Necesitábamos un disco así hecho por un trovador tecno donde lo sensible se enzarza con lo brutal del hedonismo en una percepción sensorial del todo estimulante. “Velo de Maya”, “Vamos a limpiar”, “Happybirthday” y “Así soy yo” también conforman el corpus electrónico de este brillante ejercicio que llegará a su máxima expresión cuando lo disfrutemos en directo. Quien no baila no conoce el camino de la vida. Estas canciones vivirán en los rituales porque “Trovador Tecno” es cultura de club.