Las potencias del urbano se alían en una colaboración explosiva respaldada por una producción de primer nivel.
Los reconocidos artistas del panorama urbano Ptazeta y Quevedo han hecho oficial el lanzamiento de su esperado sencillo “Cuica”, una propuesta sonora que promete apoderarse de las listas de éxitos y las pistas de baile.
El tema muestra la química innegable entre ambos intérpretes, fusionando el estilo lírico y la energía característica de Ptazeta con la identidad y voz inconfundible de Quevedo.
Ficha Técnica y Producción de Alto Nivel
“Cuica” cuenta con un equipo creativo y técnico de primer orden que respalda la calidad del proyecto: Composición y Letra: Zuleima del Pino (Ptazeta), Pedro Luis Domínguez (Quevedo), Joaquín Domínguez y Javier Falquet, Producción Musical: Juacko y Garabatto, Ingeniería de Mezcla: Juacko,Ingeniería de Masterización: Slatin y Producción Ejecutiva: Paul Fourmy.
“Cuica” ya se encuentra disponible para streaming y descarga en todas las plataformas digitales principales.
El tercer álbum del canario consolida su reinado y presenta catorce canciones plagadas de referencias, colaboraciones y señas de identidad de sus islas, convertidas en uno de los principales motores de la escena urbana nacional
“El Baifo”, tercer álbum de estudio de Quevedo, ya está en la calle. El artista canario vuelve a casa para celebrar lo conseguido y presentar al mundo entero, desde la absoluta cima de la escena urbana española y latinoamericana, un abrazo a las islas Canarias a través de catorce temas que, aunque conforman un disco principalmente de música urbana, están plagados de referencias al archipiélago canario, su cultura y la identidad colectiva.
Quevedo estructura este álbum construyendo una narrativa vital y emocional que recorre distintos lugares del archipiélago canario “vistos desde los ojos de un pibito de las islas de 24 años”, explica el artista, orgulloso de este nuevo trabajo y de vivir el que seguramente es su mejor momento, a nivel personal y laboral, desde que empezó su aún joven carrera.
En el disco brillan con luz propia todos los recursos vocales y el impecable delivery que ha convertido a Quevedo en un artista único y absolutamente reconocible, pero también es necesario subrayar el altísimo nivel de producción que garantizan de nuevo el brillante equipo de productores de los que se ha rodeado el canario, comoGarabatto, Izak BDP Music y Pana Ymb, o también, en algunos de los temas del álbum, Kiddo.
El imaginario visual de “El Baifo” gira en torno a las distintas ubicaciones de las islas que forman parte de la narrativa del disco, y también en sus colaboraciones algunas de las voces más icónicas y representativas de las islas.
En “Algo va a pasar”podemos encontrar a la nueva escena con Lucho RK, La Pantera y Juseph. En “Gáldar” se junta con el puertorriqueño Tonny Tun Tun y en “Al golpito” le acompaña el emergente grupo Orquesta Nueva Línea. En “La graciosa” podemos ver una de las colaboraciones más potentes del álbum y es que Quevedo se junta con Elvis Crespo para crear una canción icónica para la verbena canaria. El álbum acaba, como no podía ser de otra manera con “Hijo de volcán”, junto a uno de los grupos más importantes de la escena canaria: Los Gofiones.
Con “El Baifo”, Quevedo celebra su vuelta a casa y los éxitos del trayecto recorrido, consolida su posición como uno de los principales referentes internacionales de la música urbana en castellano, y vuelve a marcar el camino por el que discurrirá esta escena durante los próximos meses.
“Está en casa” es la intro del álbum, un preludio que nace desde la vulnerabilidad y pone en el centro su necesidad de volver a casa, a su isla, su gente y su esencia, en contraste con una vida marcada por la fama, los focos y una sensación constante de vacío. Es el punto de partida de un viaje hacia la autenticidad.
“Caprichoso”, un regreso a los sonidos que mejor representan a Quevedo: un reggaetón con tintes antiguos que conecta directamente con lo que su público llevaba tiempo esperando. El tema funciona como una declaración de intenciones marcada por el deseo, el impulso y una atracción intensa hacia una mujer, alejándose del ideal del amor romántico tradicional.
“El baifo”, canción que da título al disco, es una celebración de los sonidos que marcaron las fiestas de los años 2000. La canción combina reggaetón clásico con tintes de timbales, teclados, trompetas y timples canarios, despertando la nostalgia de aquella era.
“Gáldar” es una invitación a dejarse llevar y vivir el presente, poniendo el foco en lo que apetece aquí y ahora. Un reggaetón lento para actuar sin arrepentimientos, junto a Tonny Tun Tun, el artista puertorriqueño. El tema funciona también como un guiño al pueblo del norte de Gran Canaria donde ha tomado forma el álbum. Su estilo caribeño y festivo conecta de manera natural con ambos artistas, uniendo memoria y celebración en una misma canción.
“Scandic”, segundo single del álbum, es otro reggaetón clásico que funciona como declaración de intenciones: una noche de desenfreno, pasión y adrenalina, envuelta en un sonido que conecta directamente con la esencia de sus primeros proyectos que le convirtieron en referente.
“Al golpito” refleja esa necesidad tan canaria de vivir con calma y tranquilidad. Tomando esta expresión como título y concepto, Quevedo nos recuerda que las cosas buenas se logran poco a poco, paso a paso, hasta conseguirlas. De la mano del emergente grupo tinerfeño Orquesta Nueva Línea, formado por cuatro voces femeninas, la canción se convierte en un vallenato bailable que une ritmo, cercanía y espíritu colectivo.
“2010ypico”es un reggaetón que se aleja del hedonismo para entrar en un terreno más emocional y vulnerable. El tema habla de una ruptura desde la nostalgia, el apego y la dificultad real de soltar a alguien que sigue presente en la cabeza —y en la vida digital. El tema gira en torno a una idea muy concreta: el deseo de volver a un momento donde todo era más simple. Ese “2010 y pico” funciona como refugio emocional, como símbolo de una etapa más inocente, donde el amor no pesaba tanto y todavía no se había roto.
“Algo va a pasar”: por primera vez, Quevedo, La Pantera, Lucho RK y Juseph se juntan en un mismo tema tras años marcando el movimiento por separado y colaborando entre ellos sin que los cuatro coincidieran en una misma canción. “Algo va a pasar” es un reggaetón con ADN isleño, el track celebra el lado más disfrutón de la fama: salir, mostrar lo conseguido y vivir cada regreso a casa como una victoria. Entre fiesta, tentación y actitud ganadora, el mensaje es claro: cuando los cuatro están juntos en la isla, la noche se enciende… Porque algo va a pasar. Y siempre pasa.
“Flakito”es una bossanova con alma caribeña: una base exótica y ritmos que te transportan directamente al trópico. La canción habla de recordar a una mujer, cerrar ciclos y seguir adelante, guardando siempre lo mejor de lo vivido. Con un puente motivacional que te invita a reír, disfrutar el momento y celebrar los buenos tiempos, “Flakito” convierte lo malo en lección y lo bueno en guía para vivir, aprender y avanzar sin mirar atrás. Una canción para sentir, sonreír y dejarse llevar.
“Hookah y calor”, un tema que se mueve en un afrobeat cálido y envolvente, donde el ritmo marca una cadencia más sensual, relajada y continua. “Hookah y calor” captura la intimidad del verano desde un lugar despreocupado y cercano: el deseo, la conexión física y la convivencia se mezclan en escenas cotidianas —la casa, la playa, el cuerpo— donde todo fluye sin esfuerzo. La letra dibuja una relación donde lo emocional y lo físico conviven sin conflicto, con un tono juguetón y directo que se aleja del drama para centrarse en el disfrute.
“Mi balcón” es una balada que utiliza el timple canario para crear un espacio íntimo y contemplativo. Desde su balcón, Quevedo observa la vida pasar: el mar azul, los cambios del mundo que no le afectan, las palmeras movidas por el viento y el salitre que daña las ventanas húmedas. Representa una casita costera desde donde sentir, vivir y envejecer.
“La graciosa” esta verbena canaria une a Quevedo con Elvis Crespo, puertorriqueño referente de los carnavales de las islas y leyenda indiscutible del merengue, dando vida a un encuentro donde la nueva generación dialoga con la experiencia. El resultado es una fusión vibrante que celebra la evolución del género y su vigencia global
“Ni borracho”fue el primer single del álbum, un himno festivo que celebra sus raíces, su forma de vivir y la cultura popular que lo define. Tras una etapa marcada por la exposición y la convivencia con la fama, el artista regresa a lo esencial, reconectando con su origen y expresándose desde su refugio más íntimo: sus islas.
“Hijo de volcán” es posiblemente la canción más pura, honesta y cruda del disco, Pedro reemplaza a Quevedo para mostrar su lado más íntimo y vulnerable. A través de esta pieza, expone las sombras de su vida y reflexiona sobre todo aquello que también le define: miedos e inseguridades que ha ido descubriendo tras pasar tanto tiempo lejos de casa. Una verdad contenida durante tiempo que finalmente decide compartir. En lo sonoro, la balada se apoya en castañuelas y timple, construyendo un cierre emocional para el álbum. La participación de Los Gofiones, referentes del folclore canario, en la introducción y el outro refuerza ese vínculo con sus raíces y pone el broche final a un viaje de autodescubrimiento, aprendizaje y conexión con sus islas.
El artista canario Quevedo presenta “Scandic”, su nuevo sencillo lanzado el pasado 20 de marzo y ya disponible en plataformas digitales.
El tema, un regreso al reggaetón clásico con una atmósfera luminosa y fresca, captura esa esencia de los planes de playa, la Semana Santa y las primeras escapadas al sur, convirtiéndose rápidamente en uno de los himnos del año.
“Scandic” nace desde esa necesidad de celebrar lo cotidiano, la fiesta, el romance fugaz y, sobre todo, la identidad canaria. Quevedo ha mencionado que la canción la tenía guardada desde el mayo pasado, y en ella se percibe esa frescura de lo que no ha sido sobreprocesado, de lo que conserva la espontaneidad del momento.
El estribillo, pegadizo y directo, invita a levantar la copa y a bailar sin complicaciones, mientras que la letra juega con el contraste entre la “carita santa” y la maldad que se esconde detrás.
Musicalmente, “Scandic” apuesta por un sonido que recuerda los orígenes del reggaetón, con una base rítmica sólida y un flow que fluye con naturalidad. La producción, cuidada, pero sin artificios, permite que la voz de Quevedo se despliegue con esa mezcla de desparpajo y vulnerabilidad que lo caracteriza.
El videoclip, grabado en La Palma, muestra paisajes volcánicos y playas, reafirmando su compromiso con mostrar la belleza de las Islas Canarias al mundo.
Quevedo está en un momento de plena ebullición creativa en este 2026. Tras el éxito masivo de su segundo álbum, “Buenas Noches” (lanzado a finales de 2024), el artista ha vuelto con una energía renovada y una identidad visual y sonora muy marcada.
Recientemente han aparecido lonas publicitarias en Madrid que sugieren que su próximo gran proyecto o disco podría titularse “El baifo”, un término canario que significa “cabrito” y que refuerza su intención de seguir usando jerga y conceptos profundamente isleños.
Además, “Scandic” no ha llegado solo: recientemente también estrenó “Ni borracho”, un merengue que ha funcionado muy bien en salas, demostrando que Quevedo no tiene miedo a experimentar con ritmos tropicales más allá del reggaetón puro.
Tras su retiro temporal en 2024, Pedro ha vuelto mucho más selectivo con sus colaboraciones y más enfocado en construir una carrera sólida y con “sentido de pertenencia”, alejándose del ruido mediático innecesario.
“Scandic” es la confirmación de que Quevedo ha encontrado el equilibrio perfecto: música que suena global pero que mantiene el olor a salitre de su tierra.