viernes, 2 de enero de 2026

Pato Garoz presenta “Renovatio”: un viaje conceptual a través del quiebre y el renacimiento


Tras el exitoso lanzamiento de su primer, el artista Pato Garoz revela la profunda historia detrás de Renovatio. Este trabajo no es solo una colección de canciones, sino una crónica detallada de transformación personal. 

El título, que significa "renacer" en latín, define la columna vertebral del disco. Inspirado en la figura del ave fénix, el álbum narra la transición inevitable tras atravesar el dolor. "Para volver a levantarse, primero algo tiene que romperse", explica el artista sobre este cierre de viaje que busca elegir, por primera vez, el autocuidado. 

Crónica de un viaje emocional: Canción por canción el álbum se despliega como una narrativa en varias etapas y el propio artista te las cuenta: 

Volverme ciego”, aquí comienza esta historia de amor y también el primer conflicto interno. Habla de no querer ver para no sentir, de intentar reprimir emociones cuando una verdad incómoda irrumpe. “Volverme ciego” es elegir la negación como defensa, porque aceptar lo que se siente implicaría romper todo. 

La canción aborda un proceso de descubrimiento personal atravesado por la contradicción y la culpa. Explora la tensión entre el deseo y el afecto, entre lo que se espera de uno y lo que realmente se siente. Hay una dualidad constante entre el amor, la atracción y la necesidad de reprimirlos. 

No se trata solo de una historia de amor, sino de un punto de inflexión: el comienzo de una transformación que nace desde el conflicto, la confusión y una verdad que aún no se está preparado para aceptar. 

De Italia pa Argentina, es el momento más luminoso de la historia, el momento más sano de la relación, una especie de burbuja donde nada molesta, donde ni la distancia, ni el idioma, ni las diferencias culturales importan. 

Pero ese tiempo compartido no es eterno. Llega la despedida y con ella la vuelta a la realidad: dos hogares distintos, un océano de por medio y la distancia volviendo a ocupar su lugar. Aparece la necesidad de estirar el tiempo, de pedirle al otro que se quede un poco más, que acompañe hasta el último día antes de regresar. 

No es solo un viaje ni una historia romántica. Es el intento de aferrarse a un momento que se siente perfecto, sabiendo que, una vez separados, nada vuelve a sentirse igual. 

Mil camas nace de una contradicción muy humana: el deseo de amar con todo el corazón y, al mismo tiempo, luchar contra los fantasmas del pasado. Habla de eso que muchos sentimos al conocer a alguien y darnos cuenta de que antes de nosotros hubo otras historias, cicatrices y recuerdos que siguen ahí. 

A veces lo difícil no es amar, sino aprender a no juzgar. Entender que el pasado no se puede borrar y que forma parte de quien tenemos delante. “Mil camas” es mi manera de poner en música ese conflicto: querer quedarte, querer amar, pero sentir que la mente pelea contra el corazón. 

Es un aprendizaje constante, intentar abrazar el pasado del otro sin miedo, entendiendo que todo lo que fue también lo trajo hasta nosotros. 

Dímelo”, esta canción nace de una certeza que duele. De saber que no sos el único en la vida de alguien, incluso antes de que las palabras lo confirmen. De haberlo visto con tus propios ojos y, aun así, seguir temblando ante la idea de aceptarlo. 

Habla de esa necesidad casi desesperada de escuchar la verdad en voz alta. No porque no se sepa, sino porque decirlo lo vuelve real. Porque a veces no alcanza con lo que vemos ni con lo que sentimos, necesitamos que el otro lo diga para poder soltar. 

“Dímelo” es el pedido final antes de romperse del todo. Es elegir la verdad, aunque duela, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver, pero tampoco hay paz mientras la mentira siga en silencio. 

Contando copas”, el momento del quiebre, cuando la relación se rompe, pero el amor todavía sigue ahí, negándose a desaparecer. Habla de un final que duele, de una decisión inevitable que llega cuando ya no queda mucho más por sostener. 

Es una historia de amor a distancia que se vuelve cada vez más pesada. Intensa, pasional, pero también profundamente desgastante. 

“Contando copas” es aceptar que a veces el amor no alcanza, que querer no siempre es suficiente. Es entender que dejar ir, aunque duela, también puede ser un acto de amor y de cuidado propio. 

Devolveme a ”, es el momento que llega después de la ruptura, cuando el ruido se apaga y queda el silencio. Es el deseo desesperado de volver a ser quien eras antes. 

De recuperar a esa persona que eras un en un principio, esa persona que el otro conoció, más liviana, más ingenua, menos rota. La ruptura no solo se lleva al vínculo, también arrastra partes de la identidad. Ya no te reconoces, no te gustas, no te querés. Mirarte al espejo se vuelve difícil porque la imagen devuelve a alguien que no sentís propio. 

Devolveme a mí” es un grito desde el fondo. No es nostalgia, es necesidad. Es pedir volver a ser quien eras antes de que todo cambiara, antes de que el amor te transformara para siempre. Porque a veces el mayor dolor no es perder al otro, sino perderte a vos mismo en el camino. 

Renovatio significa renacer en latín. Es el concepto que da origen y sentido a todo el EP. No como una idea idealizada, sino como una consecuencia inevitable de haber atravesado el dolor. 

Como el ave fénix, que vuela, muere y se consume en el fuego para luego renacer de sus propias cenizas, este momento habla de una transformación profunda. Para volver a levantarse, primero algo tiene que romperse. Muchas partes de uno quedan atrás, se queman, ya no vuelven a existir. 

Después de todo lo vivido, ya no hay forma de volver a ser quien se era antes. No se trata de recuperar el pasado, sino de aceptar una versión distinta, más consciente y más fuerte. 

Renovatio es el cierre del viaje: renacer desde las cenizas, con todo lo aprendido, entendiendo los propios límites y eligiendo, por primera vez, cuidarse. 

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