El grupo Emilia y Pablo formado por Emilia Lazo y Pablo Cáceres publica nuevo trabajo discográfico bajo el título de “Isla Virtuosa” (Madame Vodevil, 2024). El mismo está formado por nueve canciones producidas por Maestro Espada y editadas a través de la agencia musical Madame Vodevil.
Tras debutar con su largo “Territorio de Delirio” (Madame Vodevil, 2021) la dupla chilena regresa con “un segundo trabajo que sigue manteniendo la garra y la fuerza del folclore al que nos tienen acostumbrados, pero que da un paso adelante en el nivel de producción, haciendo que la creatividad y el espacio sonoro se den la mano para ofrecer al oyente una experiencia sonora a la altura de los referentes del disco”, según cita la nota promocional.
Los propios Emilia y Pablo comentan lo siguiente sobre el disco: “Un viaje hacia un microcosmos que posee movimiento en sus profundidades, una erupción, un volcán, donde todo nace y muere, donde todo se recrea, un lugar de conexión con el cielo y el infierno, con el agua y con el fuego”.
Cuando a Emilia y Pablo se les inquiere por su nueva canción, lo tienen bien claro: «”Húyanle” es la sangre compartida que tenemos entre ambos países, Chile y España. Un ejercicio artístico que une nuestro origen y ritmos latinoamericanos con nuestra raíz española. Un homenaje al folclore de ambos continentes, una fiesta para celebrar la vida».
La alusión a la fiesta no es baladí: ahí está esa guitarra enérgica, inspirada en el toque del guitarrista flamenco Diego de Morón, que se mueve a través de las constantes respiraciones de Pablo, mitad del dúo, simulando un toro al acecho que corre velozmente a través de las notas.
Precisamente, y según confiesan ellos mismos, «la imagen de la noche y de la fuerza de un toro fue el punto de partida que nos llevó a encontrar el poema de Pablo Neruda‘Sangre de Toro’. Los versos del soneto hacen referencia a la pasión del poeta por la comida y la bebida tomando su nombre de un famoso vino tinto húngaro».
Y de los versos del maestro Neruda, a través de esa guitarra punk que también bebe los vientos por Violeta Parra, viajaremos hacía unos sintetizadores antiguos que desatarán la gran fiesta.
Recordemos que “Húyanle” es el tercer adelanto, tras las más íntimas “Alma Vieja” y “Muchacha”, que nos llega de “Isla Virtuosa”, el próximo trabajo discográfico de Emilia y Pablo después de la fantástica acogida que tuvo su debut “Territorio de Delirio” hace ya un par de temporadas. Un álbum que no solo los presentó en sociedad, sino que también les llevó a colgar el cartel de no hay entradas en los Teatros del Canal a su paso por el FIAS o abrir showspara artistas de la talla de Diego el Cigala, Estrella Morente o Silvana Estrada.
En “Isla Virtuosa”, que verá la luz el próximo 24 de mayo, el dúo chileno cuenta además con la producción de Maestro Espada, otra dupla con querencia por el folklore experimental y banda habitual de Guitarricadelafuente. Mejor compañía, imposible.
Emilia y Pablo regresarán con nuevo disco el próximo año, tras la calurosa acogida que recibió en su momento su magnífico debut “Territorio de Delirio”, un disco donde habitaban por igual la poesía del cuerpo y la música de raíces latinoamericanas.
Sus voces, sus cuerpos, vuelven a ser protagonistas en “Alma Vieja”, la canción que nos trae de vuelta a Emilia y Pablo y primer sencillo extraído de su próximo álbum, que llevará el título de “Isla Virtuosa” y que cuenta con Maestro Espada, otro dúo con querencia por el folklore experimental y banda habitual de Guitarricadelafuente.
Sin embargo, como ya ocurriera en su anterior trabajo, el diálogo que propician las cuerdas latinoamericanas en “Alma Vieja” es un puente hacia la tradición, pero al mismo tiempo hacia la experimentación. “El riff del charangón es el punto de partida, veloz y concreto, es el impulso que desata el imaginario, evocando un desierto, una rave, una huida en la noche; es la puerta que nos adentra al naufragio, sostenida solo con un bajo eléctrico y bases electrónicas floreciendo poco a poco con melancólicas notas del charangón con delay llevándonos hacia un estribillo desenterrado cómo una confesión, donde la percusión toma el protagonismo, la combinación del bombo leguero y pandero cuadrado tocado con desenfado y con la dureza del instrumento, carente de efectos y tratamientos electrónicos conviven entre mareas de coros como almas que armonizan la voz principal”.
Según cuentan los propios artistas:“un grito desesperado de la intuición en medio del desierto. La intuición como nuestra virtuosa capacidad de saber sin saber, de sentir sin pensar para dejarnos guiar, es una cualidad honesta que actúa con libertad”.
El videoclip ha sido realizado una vez más por Colectivo Delirio, equipo audiovisual que crearon los propios Emilia y Pablo para darle una dimensión cinematográfica al proyecto. Y vaya si lo consiguieron: en 2020 se alzaron con el Premio Pulsar —los galardones más importantes de la música independiente chilena— al Mejor Videoclip por “Territorio de Delirio”, y un año más tarde serían finalistas de los premios Buenos Aires Music Video Fest y su réplica en Bogotá.
Son un dúo chileno-español afincado en Madrid que combina su experiencia en las artes escénicas con una mezcla única del folclore latinoamericano y flamenco. Tras más de seis años estudiando arte dramático y las tradiciones musicales latinoamericanas y españolas, están preparando su primer lanzamiento musical que está siendo grabado por Diego Galaz, productor de Quique González.
En 2019, tras haber realizado diferentes actuaciones en la Sala Caracol y en la Sala Mirador, ganaron el primer premio del Ayuntamiento de Madrid – Jóvenes Creadores de Madrid. También actuaron junto a la banda argentina Perotá Chingó en su concierto en Joy Eslava y fueron finalistas del concurso de la plataforma acqustic. Han presentado sus sonidos en distintas ciudades como Berlín, Barcelona, Marsella y Madrid, pasando por su punto de origen, Santiago de Chile. Además de los mencionados anteriormente, en Madrid se han presentado en espacios como El Matadero, Conde Duque y Café la Palma.
En ese mismo año también forman el “Colectivo Delirio”, equipo audiovisual con el que comienzan a trabajar para darle una dimensión cinematográfica al proyecto, con el objetivo de crear obras audiovisuales para cada canción. En 2019 son finalistas del Festival de Cine de Andorra y semifinalistas como Mejor Videoclip en los Premios MIN con “Territorio de Delirio”.