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jueves, 1 de octubre de 2026

El increíble Marcelo Criminal escribe una maldición y acaba dentro de ella: “Te lo dije” es su nueva canción


En mayo de 1962, Stan Lee y Jack Kirby publicaron el primer número de El Increíble Hulk y dejaron fijado el lore del personaje: cuanto más se enfada, más fuerza tiene, y esa fuerza carece de techo. Sin embargo, cuando Bruce Banner llega arriba, lo que acaba destrozando es siempre lo que tiene más cerca.


El nuevo disco de Marcelo Criminal también se inscribe en todos esos productos culturales que versan sobre el agridulce poder que aporta la ira, y así lo presenta en su primer adelanto. Lo que sabe, también, es que el insulto bien escrito acaba describiendo a quien lo escribe. “Te lo dije” arranca como una maldición dirigida a alguien con nombre y apellidos: eres un gilipollas, te odio, todo lo que haces es basura. A partir de ahí el rencor se va afinando hasta llegar a la felicitación envenenada: "me alegro sin reservas de que esa puta mierda que haces te dé para comer" es su primer verso.


Sin embargo, entre pulla y pulla ("espero que merezca la pena ser tan comemierdas"), quien reparte las maldiciones admite que también es incapaz de dormir, que le come la ansiedad y que a él la vida le trata igual de mal. Así, el consejo lo da alguien que carece por completo de autoridad para darlo, y la advertencia del título acaba funcionando como un bumerán. Por ello, la regla de ese primer tomo 1962 también le sucede a nuestro protagonista: la ira crece, la canción crece con ella y el primero en quedar debajo es quien la canta.


Musicalmente, Marcelo Criminal parte de una superficie amable, de guitarra y voz, y la va agriando por dentro hasta que ese bedroom pop del que es padrino (y al que cada vez se acerca menos) se vuelve inquietante. Desde 2015 ha publicado por esa vía una discografía larguísima, con la ironía y la acidez como herramientas principales. Aquí conserva esa superficie, pero la canción tira hacia el rock, y eso le da a la guitarra un sitio sobre el que crecer mientras la letra se envenena. El efecto que persigue: que quien la escucha se sienta maldito.


Stan Lee contaba que el personaje le salió de mezclar a Jekyll y Hyde con Frankenstein, dos historias sobre hombres a los que termina arruinando algo que fabricaron ellos mismos. Marcelo Criminal se sentó a escribir contra otra persona y le salió un autorretrato.

miércoles, 4 de octubre de 2023

Marcelo Criminal presenta su nuevo disco, “La última casa de apuestas”

Una historia de desafección, de un dolor inocente, emotivo, en las tiendas y en el Corte Inglés. Algo que nos ocurre a ti y a mí, la gente normal, y que por tanto también padece Marcelo Criminal. El cantautor murciano reincide bajo el signo de aquel epíteto que una vez hace años la asignaron en prensa —“el niño Marcelo”, le llamaron— y que hoy más que nunca le apela directamente. 

Marcelo es un llanero solitario de la cotidianidad y también de la imaginación. Cabalga como pocos el realismo mágico de la huerta murciana, dando lugar a delirios ficticios y magnicidas como en “El Día que Murió Pedro Sánchez”. De la misma manera, es capaz de esbozar un Ecce Homo profano de sí mismo, nada más y nada menos que retratándose como “la pesadilla de Karl Marx”, por necesitar mucho y casi no poder aportar (así lo canta en ‘Miedo a Salir de Noche’). 


Con el single “Nueva Sinceridad”, una canción sencilla y melódica, también recurre a un pasaje freudiano y aprensivo, casi infantil, de burlas y risas pero que se sabe, definitivamente, destructor y nihilista aun apoyándose en una esperanzadora segunda persona del singular. 


Estos tres cortes forman parte del triple adelanto, tríptico que nos aproxima en forma, fondo y espíritu a “La Última Casa de Apuestas”, el próximo larga duración de Marcelo Criminal, que será publicado por Sonido Muchacho el día 29 de este mismo mes. 


Las victorias nublan el recuerdo y dan una pátina fulgurante a todo tiempo pretérito, pueden llegar a hacer olvidables incluso esos episodios más oscuros. No es el caso de Marcelo Criminal, desde luego. Sabe que la vida no funciona así: como él mismo canta, se asemeja a los profesores de Educación Física, quienes aparecen durante un periodo de la vida y no vuelven jamás. Tampoco es que él haya sido un abonado al triunfo (salvando algún escarceo con el pop de masas) pero, aunque lo fuera, sus ojos escupirían la mirada de un personaje secundario sin diálogo, a la sombra del superhéroe. 


Si Marcelo ganase la lotería mañana, al entrevistarle la televisión, acodado en la barra de aluminio del bar de debajo de su casa, no sólo hablaría de los agujeros que ahora podría tapar, sino que también veríamos un miedo aterrador e infantil recorrer el brillo de sus gafas de pasta (un repentino brote de “¿qué hago yo aquí?”). “La Última Casa de Apuestas” no es un disco que nos hable de la derrota, aunque tampoco trate abiertamente la victoria, como expresa su título a modo de microcuento. El cuarto álbum del murciano se ocupa de toda esa inmensidad gris y existencial que cabe entre un extremo y el otro. 


Los laberínticos corredores de El Corte Inglés, el Parque de Fofó, la Avenida de Juan Carlos I y el bajo de su psicoanalista (donde, por cierto, quedó atrapado) sitúan este itinerario por la memoria sentimental del cantautor lofi a ritmo de pop de habitación auténtico. Rasgueos de guitarra mediosas, cajas de ritmos minimalistas y una dicción destartalada que parte sílabas a sus anchas acompañan a esas historias trágicas y cotidianas de incomprensión y timidez; de dificultad para hacerse entender; de indecisión frente al sábado noche. Todas ellas —cortes de apenas más de un minuto— muestran la eterna ‘contradicción marceliana’ ya casi como un tópico literario por derecho propio. 


“El niño Marcelo” (como una vez le llamaron en prensa) se sirve de un imaginario presente confundible con otro de carácter freudiano en pasajes que se saben bajo el signo de la burlas de recreo y de la fantasía macabra; pero Marcelo Criminal, de voz grave, nombre amenazante y teclado ruidoso, es quien explaya abiertamente a lo largo de estos 22 relatos en forma de canción que ocupan este LP, sin importar si la naturaleza de estos es la autoficción dramatizada, el ilusionismo irónico o la pura verdad — ahí podemos verle vestido de poeta-soldado como Garcilaso frente a unos grandes almacenes. 


Hoy sale a la luz este amplio e indispensable cancionero de la mano de la casa discográfica Sonido Muchacho. Eso sí, gaste cuidado de no perderse en los pasillos de su tienda de confianza y acabar en la salida de emergencia, pues podría ser una experiencia parecida a la de recorrer los interiores del propio Marcelo Criminal. 


domingo, 1 de octubre de 2023

Marcelo Criminal presenta su segundo EP de tres temas “La Penúltima Casa de Apuestas”

Una historia de desafección, de un dolor inocente, emotivo, en las tiendas y en el Corte Inglés. Algo que nos ocurre a ti y a mí, la gente normal, y que por tanto también padece Marcelo Criminal. El cantautor murciano reincide bajo el signo de aquel epíteto que una vez hace años la asignaron en prensa —“el niño Marcelo”, le llamaron— y que hoy más que nunca le apela directamente. 

Marcelo es un llanero solitario de la cotidianidad y también de la imaginación. Cabalga como pocos el realismo mágico de la huerta murciana, dando lugar a delirios ficticios y magnicidas como en “El Día que Murió Pedro Sánchez”. De la misma manera, es capaz de esbozar un Ecce Homo profano de sí mismo, nada más y nada menos que retratándose como “la pesadilla de Karl Marx”, por necesitar mucho y casi no poder aportar (así lo canta en “Miedo a Salir de Noche”). 


Con el single “Nueva Sinceridad”, una canción sencilla y melódica, también recurre a un pasaje freudiano y aprensivo, casi infantil, de burlas y risas pero que se sabe, definitivamente, destructor y nihilista aun apoyándose en una esperanzadora segunda persona del singular. 


Estos tres cortes forman parte del triple adelanto, tríptico que nos aproxima en forma, fondo y espíritu a “La Última Casa de Apuestas”, el próximo larga duración de Marcelo Criminal, que será publicado por Sonido Muchacho el día 29 de este mismo mes. 


sábado, 15 de julio de 2023

Marcelo Criminal junto a Nacho Vegas presentan “El día que murió Pedro Sánchez”

“Existió un meme surgido en el confinamiento, es decir, hace dos siglos. “No quiero vivir más momentos históricos”. Triunfó relativamente y recuerdo haberlo visto aplicado, además de a pandemias mortíferas, a guerras y a desastres naturales cada vez más desastres y menos naturales. El mensaje era claro: una llamada a la calma muy contemporánea. Ya nadie desea ser piel roja, sino el niño de la piscina de Teruel. Sin embargo, nos cuesta más llamarle “momento histórico” al descubrimiento de una vacuna en tiempo récord, a las legislaciones avanzadas que salen adelante contra viento y marea o a la firma de acuerdos de paz. 

La oscuridad ha conquistado en exclusiva las condiciones de verosimilitud y posibilidad. Pareciera que estuviéramos hablando del auge desacomplejado de la extrema derecha. Y sí, seguramente de eso vaya en parte el nuevo tema de nuestro bardo Marcelo Criminal, esta vez con Nacho Vegas. Que nadie se quede en la escandalosa ficción: la verdadera carga de estos casi tres minutos es que nunca se va a sospechar de la maldad si esta se convierte en sentido común. Eso nos jugamos en la realidad.” 


Precisamente, como comenta el periodista Nacho Lorente en los párrafos anteriores, en estos días de saturación pre-electoral y de traumáticas formaciones de Gobiernos municipales, las campañas arrasan el 90% del volumen informativo y podemos ser testigos de lo inimaginable (y también de lo esperado, que suele ser hasta peor); la desafección política se palpa en el ambiente y ni la última pirueta discursiva o la enésima acción de campaña sin pies ni cabeza puede ya causar en nosotros un mínimo de sorpresa. Hasta que entra en juego Marcelo Criminal, haciendo honor a su apellido y liquidando al mismísimo Pedro Sánchez. 


Estás leyendo bien. Folk de ciencia ficción, canción protesta, una broma extraña, una distopía cañí… Con su voz inocente, Marcelo comete este magnicidio (this machine kills Pedro Sánchez?) aunque, por suerte, no en primera persona. El cantautor vuelve a hacer gala de su capacidad como contador de historias, como narrador de una cotidianidad elocuente y maravillosa solamente posible en la idiosincrasia de algunas mentes de la Región de Murcia, tan cosida a los talones de la misma realidad que se sabe indistinguible de una dimensión paralela. Marcelo sitúa los hechos en pleno viaje oficial del presidente a Lugo, inaugurando un hospital, cuando repentinamente alguien comienza a disparar. 


“Se llamaba Javier, tenía veintiséis, / vivía con sus padres, tenía una FP, / un grado medio en electricidad, / en su pueblo nunca sospecharon esa maldad / y nunca supimos mucho más”. El asesino de Pedro Sánchez, acto seguido, al acercársele un guardia civil, se quita la vida disparándose en el corazón. Estos hechos conmueven a Marcelo (¡a quién no!), pero también al mismísimo Nacho Vegas, quien se suma a la tonada acompañando al murciano en este dueto con tintes de realismo trágico. Los coches negros, el cortejo fúnebre, los familiares, personalidades del mundo de la cultura y del deporte, los medios de comunicación, Rajoy, Aznar… ¿dónde estabas tú el día que murió a Pedro Sánchez? 


Marcelo Criminal se encamina con este single al lanzamiento de su tercer álbum, nuevamente bajo el amparo de la casa de discos Sonido Muchacho. Recientemente se publicó en el mes de junio un triple adelanto que contenía tres de los 22 cortes que completan su próximo larga duración, el cual apunta maneras de convertirse en uno de los grandes títulos —literalmente— de este 2023 (¿hace cuánto que un artista independiente no se atrevía con un doble LP?). “El Día que Murió Pedro Sánchez”, pase lo que pase el 23J, será lo que decida Marcelo este jueves 6 de julio a las 20.00, hora en la que también dará comienzo la campaña electoral.