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lunes, 30 de marzo de 2026

La Estrella de David vuelve con nuevo single: ternura escéptica, humor negro y pop de autor para días lentos

 

Hay artistas que se pasan media vida intentando caer bien y otros que, por pura supervivencia, aprenden a caer raro: a destiempo, a contramano, con esa mezcla de ironía y pudor que te hace reír justo cuando te estabas empezando a poner serio.  

Ahí habita La Estrella de David, alias de David Rodríguez, figura de culto del pop independiente español (músico, letrista y productor) que ha preferido siempre el brillo doméstico (la bolsa de basura en el portal, el bar cercano) antes que el relato heroico del artista. 

Con “Yo quiero enamorarme de ti”, La Estrella de David regresa a la vida rockstar. Puede parecer que Sonido Muchacho ha hecho un nuevo fichaje estrella (de La Estrella). Pero “Consagración” su álbum de 2018 y una de las máximas referencias del indie verdadero, ya estaba bajo el paraguas del cerdo azul.  

Lo que pasa es que a David le da todo bastante igual. Ocho años sin publicar un LP en solitario, y tampoco importa demasiado. Porque el tiempo, en su caso, siempre ha funcionado de otra manera. 

David Rodríguez escribe canciones como vive: sin demasiada prisa y con una cierta desconfianza hacia cualquier forma de entusiasmo excesivo.  

En sus letras, el amor suele aparecer con la misma mezcla de ternura y escepticismo que atraviesa toda su obra: frases que parecen confesiones pero que en el fondo son pequeñas trampas de lucidez.  

Historias sencillas, frágiles, a veces burlonas, inevitablemente amargas. Canciones que se lanzan casi como cuchillos a la propia garganta: una línea que te hace reír y la siguiente que te deja pensando toda la tarde. 

En ese contexto aparece “Yo quiero enamorarme de ti”, su nuevo single. Un título que, en su boca, ya suena sospechoso. Porque si algo ha caracterizado siempre a David Rodríguez es esa capacidad para mirar el amor desde el escepticismo más tierno: como una promesa preciosa que, en el fondo, siempre llega un poco torcida.  

Es una idea muy suya: buscar algo que no termina de suceder. Como alguien que se pasa demasiado tiempo haciéndose preguntas y acaba paralizado por ellas. Al final,  

La Estrella de David sigue ocupando ese lugar raro dentro del pop español: demasiado irónico para el romanticismo solemne, demasiado sentimental para el cinismo puro. Un compositor que parece no tomarse demasiado en serio a sí mismo y que, precisamente por eso, ha terminado escribiendo algunas de las canciones más lúcidas y hermosas de su generación. 

Por cierto, viene acompañada de uno de los solos de guitarra más camp que se ha escuchado en la música de este país desde hace unos años. Disfruten. 

viernes, 6 de mayo de 2022

María Rodés y La Estrella de David publican su single "Viernes"

No podemos evitarlo. Hay una química especial entre María Rodés y David Rodríguez a la hora de hacer música, y se nota en todo lo que tocan.  


Su primer álbum juntos “Contigo” ha dado mucho que hablar y está lleno de momentos mágicos. Rescatamos con un nuevo Single Digital, “Viernes”, cantada por David, apesadumbrada y negativa, rescatando ese espíritu loser del country más cenital, y otorgándole todos los matices que nuestros protagonistas saben darle a sus letras, dándole un cierto toque de humor al patetismo de una historia que los que hayan disfrutado en profundidad “Contigo”, conocerán bien. Si no lo han hecho, vayan pronto a escucharlo completo, porque “Viernes” es la parte de un puzle que hay que conocer, y disfrutar. En el videoclip, filmado para la ocasión por Aitor Urbaneja podemos verlos mientras conducen por una carretera perdida, mientras bailan cogidos al atardecer, bajo las luces de un coche, y como se miran mientras cantan. 


 Y además el single viene con un tema inédito de regalo, grabado en las mismas sesiones que dieron lugar al álbum. “Cumbres Borrascosas” es una ranchera en la línea del mejor Johnny Cash, de nuevo con la voz de David en primera línea, y donde de nuevo Sergio Pérez da el Do de pecho (esas guitarras) y la letra lleva el tema a límites estratosféricos: “Qué ganas tengo de hacerme daño / Por eso decidí vivir contigo”. Qué grandes son. Que este idilio musical no se acabe nunca. 


miércoles, 3 de noviembre de 2021

María Rodés y La Estrella de David publican el disco "Contigo"

La química es mágica. Que se lo pregunten a Heisenberg. Sus leyes desafían constantemente la lógica de eso que llamamos sentido común, y abren mundos difíciles de explicar, pero absolutamente apasionantes. ¿Y la música? La música es magia. Nadie sabe qué tipo de frecuencias mueven nuestras entrañas, y por qué las llevan hasta tales cielos, pero ni la física ni los críticos especializados pueden explicar las razones que rigen y que provocan semejantes caos emocionales. ¿Y qué pasa si mezclas química y música? Algo parecido ha ocurrido entre Maria Rodés y David Rodríguez. Algo difícil de definir, pero que nos genera la sensación de que en “Contigo”, su primer disco, todo fluye, todo funciona, está en su sitio, equilibrado, emocionante. 

Con la importante labor del (permítanme para esta ocasión) carabina, Sergio Pérez (SVPER, PEGASVS, THELEMÁTICOS), que ha hecho una labor titánica en la producción y que toca casi todos los instrumentos. En los últimos años, Sergio ha destacado por su gran labor como productor. Responsabilidad suya son discos de artistas como Joe Crepúsculo, LA BIEN QUERIDA, MUJERES, CHUCHO, Lidia Damunt, CARIÑO, PAPA TOPO, SIBYL VANE, LOS PUNSETES, CABIRIA y decenas de discos clave de la última década. Y en el caso que nos ocupa, consigue que las doce canciones de este álbum enlacen de alguna manera los aspectos que más caracterizan las carreras de nuestros protagonistas por separado: sentido del humor, sensibilidad, imaginación, ternura, ironía… No nos hagan decir de cual es cual, porque después de oír el disco, una y otra vez, no lo tenemos claro. Con un aire costumbrista y aspiraciones country. Y con mucha, mucha química. Un disco conceptual sobre una relación que comienza y acaba, pero sobre todo un álbum que se encuentra con la capacidad de hablar de amor y cosas hermosas con una perspectiva honesta, con toques de ironía, sin artificios ni épicas vacías, alejándose de los romanticones y de los atormentados. Tan transparentes que parecen agua en la que quieres nadar toda la vida. 

Ya lo mostraron en “Hacer El Amor”, la primera canción que publicaron, que abre aquí el disco a ritmo de bluegrass y que pone sobre la mesa las constantes que van a marcar este álbum: gusto por el detalle, letras llenas de guiños, encandilantes, y una cierta ortodoxia country-folk que va a su propuesta como anillo al dedo: letras sobre armonía y cariño (“Querernos lo justo / Para amarnos siempre / Será pedir mucho / Quizá, no lo sé”), con una media sonrisa, ese toque de sentido del humor que esconde que, en el fondo, esto va muy en serio. O no. “Lo Que Venga Ya Vendrá” descarga el ritmo tex-mex evocando a la mismísima Dolly Parton en voz de la mismísima Rodés“Después de tantos años de revolotear / He encontrado un nido en el que me quiero quedar”David le da la vez en el protagonismo vocal con espíritu ranchero, el que destila “Viernes”, con su melancolía y evocación del perdedor, y esas trompetas que emocionarían a los mismísimos CALEXICO. Y qué maravillosa es “Un Mundo Ideal”. Qué bien refleja ese momento de tensión romántica, el que se sabe consciente de amar y de la inconsciencia del que ama. Y qué melodías, y qué urgencia pop. Exquisita. 
 
“Venga Va” es probablemente el culmen de esa magia que avanzábamos en el primer párrafo: un nuevo ejercicio de melancolía que culmina lo que avanzaba “Un Mundo Ideal”, un dueto perfecto en el que cada uno da un pequeño empujón al otro hacia la cima de un tema lleno de inspiración, capaz de hacer de lo costumbrista pura emoción. Esos nervios, propios de amantes bisoños, con el que cualquiera nos podemos identificar irremediablemente. Y entonces lo sueltan: “O lo haces tú o lo hago yo / Lo nuestro es como una canción / Del Festival de Eurovisión”. El sentido del humor, el que redondea un momento mágico, el que ayuda a dosificar el azúcar y hacernos sentir que todo esto es mucho más real. 
 
“Eres” se acerca al soul fifties desde una perspectiva country-folk, en un ejercicio de intimidad de María Rodés en el que echa el resto, demostrando la sensibilidad que destila su voz. “Milagro” enciende todas las luces en plena noche de baile: palmas, ritmos tex-mex, y la euforia de la culminación del amor deseado. La celebración, María y David al unísono. El incendio. 

“Zombi” es “Zombi”. El que fue segundo single de adelanto sólo la podrían haber escrito ellos. La primera percepción de que las cosas que parecen perfectas no lo son para siempre. La aceptación de los defectos. Un estribillo glorioso. Otra vez, emoción y una media sonrisa. Lo habéis vuelto a hacer. “La Última Vez” sigue glorificando los ritmos ternarios y vuelve a poner los sonidos a flor de piel. Qué voz tiene María, qué expresividad. Y comienza la distancia, el alejamiento, por amor y por desamor. “Ahora que tu cuerpo es un extraño / Que ya no me atrevo ni a tocar / Ahora echo de menos el misterio / De esos grandes ojos negros / Que me querían mirar”. 


“Fantasmas” comienza cabalgando, huyendo. La desazón, el dolor, el despecho, la sensación de no poder volver a amar, y la convicción de que después debe llegar la reconstrucción. Ella sabe que va a ser fuerte. Un tema que se descuelga con ecos mediterráneos y aires de spaghetti western, conectando músicas a dos lados del océano (eso es lo que hacía Morricone, ¿no?). Después le toca a él: “Lo Que Yo Quería”. David, apasionado y calmado. Asumir los errores, entender que las elecciones tomadas fueron las equivocadas, y que todas ellas llevaban inevitablemente a la ruptura. 
 
Y al igual que en muchas de las canciones nos encontramos una media sonrisa, esa que igual que edulcora añade limón, esta es la canción que guiña el ojo a todas las demás. “Nos Vamos A Divorciar”: la liberación, la ironía de mirar atrás y pensar en lo que hemos llegado a sentir por una persona que ya no significa nada, que no queremos tener cerca. Y al final, reconocer la idiosincrasia del ser humano: “Me volveré a enamorar”. La historia que nunca termina, el eterno retorno. Y el pedal steel que nos evoca a nuestros protagonistas alejándose por el horizonte, buscando la siguiente historia que vivir. 
 
“Contigo” es, ni más ni menos, el producto de dos de los nombres propios más identificativos y personales de la escena independiente española, en el que ambos, unidos, potencian y hacen brillar las virtudes del otro, en el que se muestran como son, como músicos, como contadores de historias, como creadores. Donde las sumas no cuadran, donde uno + uno da como resultado una incógnita irresoluble. Porque, ¿acaso no sabían que las matemáticas son también magia? 


lunes, 8 de marzo de 2021

Maria Rodés y la estrella de David publican "Zombi"

“Hacer El Amor” fue un soplo de aire fresco, una sorpresa que nos ponía sobre la pista de un proyecto muy especial de dos de los más inspirados y prolíficos artistas del panorama independiente español.  

Zombi” confirma que nos viene algo grande después del verano. Una nueva gema country-folk, delicada, costumbrista, otra declaración de amor, entrañable. Pero sin duda lo más significativo es como se pone en relevancia las personalidades de estos dos grandes compositores, tanto en la música, pero sobre todo en las letras. La sensación de que se desnudan y nos muestran como son de la manera más directa, honesta, y al mismo tiempo, llena de un especial sentido del humor (así son ellos, ¿no?). Maria Rodés, esa cantante folk de voz dulce y llena de matices. David Rodriguez, ese ecléctico dibujante de canciones, capaz de llevarnos a lugares insospechados de la mano de los acompañantes más variopintos. Y los votos. Oigan esos votos. 

 
Y el magnífico videoclip de Aitor Urbaneja lo refleja maravillosamente. Con un uso de la luz y una fotografía absolutamente magnífica (obra de Toni Llobet), y un formato 3/4 imitando el 16mm, vemos a nuestros protagonistas habitando ciudades turísticas costeras absolutamente desiertas, karaokes vacíos, habitaciones de motel barato... Algo así como traernos “Fargo” a nuestro Mediterráneo más idiosincrático. Y la magia ocurre: miradas, paseos, y ese baile en la habitación que te hace volar la cabeza. Ya no necesitamos a JohnTravolta y a Uma Thurman, tenemos a Maria y a David. Podemos dejar a un lado a El Gran Lebowski, los queremos a ellos. Porque acabar de escuchar esta canción, acabar de ver el video, y amarlos un poco más, es todo uno.