Pipiolas nos están preparando para el inminente lanzamiento de su segundo disco y lo hacen con uno de sus hits maravillosos, de esos que nos llenan de su energía fresca y descarada.
“NaNaNa” es un ejercicio de synth-pop al más puro estilo ochentero, con bajos programados, estrofas oscuras y misteriosas, y estribillos luminosos ultratarareables.
Además, el tono ligeramente macabro de la letra hace que su nuevo acierto sea algo así como una paradoja cementerial escrita para una primeriza y atrevida Madonna.
“Las emociones son tan efímeras como la vida, ambas acaban en un cementerio. Lo que antes sí ahora no, y viceversa. Quién sabe”. Bien lo definen ellas.
Una canción que suena a veranos en diciembre. A puertas de discoteca a las siete de la mañana. A amistades peligrosas en plena resaca. Estos son los viajes a los que nos llevan Pipiolas.

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