miércoles, 20 de mayo de 2026

La Jvnta presenta el primer adelanto de su nuevo proyecto “Nomeolvides”


El grupo despliega su sonido "post-punk neomudéjar" en un tema que utiliza la flor de nomeolvides como símbolo de memoria y resistencia de las víctimas de la guerra. - 

La Jvnta estrena “Nomeolvides”, el primer tema que sirve como carta de presentación de su nuevo proyecto. La canción presenta una temática dual, por un lado, trata la lucha como el sexo y el romance entre dos amantes; por el otro, habla del miedo a la vuelta del fascismo.  

El temor a perder la memoria histórica y volver a caer en los años 30-40, con imágenes de fosas comunes en cunetas marcadas sólo con flores.

La letra utiliza simbolismos donde la "compañera" es, al mismo tiempo, quien le da la "petit morte" al miliciano y la que debe preservar su memoria cuando caiga fusilado. Metáforas como el "cielo sin estrellas", el "lecho duradero" o los muslos de la amante representan el panorama político confuso y el sitio de paz mental.

Con la flor de nomeolvides se busca que los sueños florezcan en donde trataron de ser cortados y que se convierta en un símbolo de la memoria, de las historias de vida y resistencia que tienen por contarnos las víctimas de la guerra. 
 
“Nomeolvides” saca el sonido de los Clash. El sonido de los bajos es una mezcla de contrabajo y bajo sin trastes con púa y sordina, puro estilo de los Beach Boys (la técnica "tic-tac" de doblar bajos con guitarras graves con púa para darles más presencia en la mezcla). Hay algún guiño psicodélico a The Beatles con los violines al revés, y también al groove entre el bajo y la batería de Police. 

Reubicados en Sevilla, abren una segunda etapa en su andadura de postpunk andalusí. Sin renegar de su raíz progresiva, su nueva fórmula sonora abraza aproximaciones sesenteras, desvergüenza popera y una amalgama tropical que incluye guitarras entre lo surfeiro y lo brasileiro, ritmos latinos y violines enmascarados bajo el tacto del sintetizador.

Sobre esta base, despliegan letras con una marcada voz andaluza que disparan en todas direcciones, desde las inseguridades sexuales y el regreso tras el exilio económico, hasta la alarma por el terror ultraderechista y la autoparodia de la izquierda.

En esta nueva etapa, con Ismael Prieto (batería), Álvaro Morato (guitarra), Adriana Puentes (violín) y Mugre (bajo y voz) en el escenario, junto a Miguel Otero tras la mesa de mezclas, la banda consolida una voz propia que bebe de influencias como Pony Bravo, Radio Futura o The Clash. Tras por escenarios como el Monkey Week o Lemon Rock, están listos para presentar su directo en salas, festivales y cualquier sarao independiente. 

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