jueves, 29 de octubre de 2026

Quinte presenta "Óbolo", su esperado primer EP: un universo conceptual de sanación, cultura clásica y superación personal

El artista vigués lanza un proyecto de siete canciones concéntricas que marcan la transición del pop intimista hacia una propuesta artística madura, barroca y audiovisual.


El cantante, compositor y creativo gallego Luis Quinteiro (Vigo, 2002), conocido en la escena musical como Quinte, presenta oficialmente su primer trabajo discográfico de larga duración: "Óbolo".


Compuesto por siete canciones meticulosamente enlazadas, el EP representa no solo un punto de inflexión en la carrera del artista tras su debut con Pobre tu ex hace dos años, sino también la culminación de un proceso de catarsis personal y madurez compositiva.


"Óbolo" nace de las cenizas de una profunda ruptura sentimental sufrida por el artista. En el momento más hostil y complejo de dicho proceso, Quinte encontró en la escritura el único canal terapéutico para procesar la tristeza, el cuestionamiento personal y la incertidumbre.


La idea central del trabajo tomó forma tras una noche estival en la que el cantante concluyó que «el dolor era el precio de volver a amar». Esta revelación conectó directamente con la mitología de la antigua Grecia, donde el óbolo era la moneda entregada al barquero Caronte para cruzar el río Aqueronte hacia el inframundo. En el universo del EP, el óbolo simboliza el peaje emocional necesario para superar el duelo y sanar.


«Si tengo un mal día y consigo escribir sobre lo que, sentido, esa sensación que me atormenta se va aliviando poco a poco; es un proceso muy terapéutico», reflexiona Quinte. «"Óbolo" representa la primera parte de una doble historia. Quise integrarlo dentro del mismo universo a nivel visual y conceptual porque trataba la misma temática».


En el plano estrictamente musical, "Óbolo" supone una evolución radical respecto a los lanzamientos anteriores del artista, caracterizados por sonidos más luminosos y veraniegos como en Camisa Naranja. Producido y pulido en estudio junto a Julián Ronda y Raúl Ben, el álbum se adentra en atmósferas más densas y oscuras.


El sonido integra influencias clásicas y barrocas, arreglos de cuerdas grabados en directo y un diseño sonoro orgánico que huye de maquetas frías para primar la espontaneidad. Entre sus grandes referentes para este trabajo destacan Belén Aguilera (por el concepto clásico y lírico de Anela), Mahmood (en el plano visual y de producción) y Odesza (por la creación de universos sonoros altamente definidos).


Concebido rigurosamente para ser escuchado en orden, "Óbolo" propone un recorrido narrativo que atraviesa cada una de las fases de una separación emocional:  El deseo y la tensión inicial: Representados en cortes como "Conjuro".  El sufrimiento y la pérdida: Encarnados en la tristeza de "Primaveras en inviernos" y en la dureza de "Vestido de Duelo".  La toma de conciencia: Reflejada en "Vínculo de dolor", la composición que retrata el instante en el que se comprende que el único lazo restante con la otra persona es el propio sufrimiento.  La idealización y el grito de liberación: Coronados por "Delirio" y el tema de cierre "Sácame ahora unas lágrimas".


Sobre esta última canción, el propio Quinte revela la carga emocional acumulada: «Me costaba horrores llorar o exteriorizar mi sensibilidad más allá de la música. La última canción es un grito de desesperación porque necesitaba volver a sentir. Ese bloqueo duró hasta hace tres semanas, cuando de repente empecé a llorar a diario, pero ya de emoción al ver el trabajo terminado. Ganan las ganas frente a los nervios».


Graduado en Publicidad, Quinte concibe la música como un proyecto multidisciplinar donde la estética visual posee el mismo peso que la producción sonora. Para trasladar esta visión al plano gráfico y cinematográfico, el artista formó un tándem creativo simbiótico con el director, fotógrafo y diseñador gráfico Isaac Gulías.


«No concibo sacar mi música sin estar yo detrás de la parte creativa. Un libro entra primero por la portada por muy bueno que sea el contenido», afirma el artista. «Isaac ha sido la alegría de mi vida en este proyecto... La música es mía, pero la parte creativa la hemos asumido a partes iguales».


La cumbre de esta propuesta visual se materializa en el videoclip de "Delirio", que cierra la trilogía audiovisual del EP. Rodado en un teatro de Vigo, la pieza despliega una ambiciosa puesta en escena inspirada en obras pictóricas como La última cena o El jardín de las delicias, plasmando la traición, la perseverancia y la idealización romántica con la colaboración del equipo de Arte y Danza Vigo.


Detrás de la envergadura estética de "Óbolo" se encuentra un notable esfuerzo de autoexigencia, trabajo a jornada completa e independencia financiera. Quinte ha compaginado su actividad laboral con largas jornadas de entrenamiento físico, ensayos de danza e intensas reuniones de dirección creativa y vestuario.


«Llevo trabajando desde que estaba en la carrera con el fin de financiar mi música y hacer cosas chulas. Este último año no tenía vida y estaba cansadísimo, pero me hacía inmensamente feliz porque sabía que trabajaba con un fin: financiar lo que más amo en el mundo», concluye Quinte.


Luis Quinteiro (Vigo, 2002) es un cantante, compositor y graduado en Publicidad gallegos. Tras darse a conocer profesionalmente hace dos años con el sencillo "Pobre tu ex", Quinte ha desarrollado un universo artístico donde la vulnerabilidad lírica, la autogestión y el cuidado de la dirección de arte ocupan el lugar central.


Con "Óbolo", el músico consolida su propuesta en la nueva ola del pop conceptual español.


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