Hay algo extraño en recibir cariño cuando te has acostumbrado a vivir sin él. Que alguien se comunique, te cuide, se quede y quiera de una forma desinteresada puede resultar casi irreal después de una relación marcada por las carencias emocionales.
De esa sensación nace “Sueño Lúcido”, el nuevo single de Candela Gómez y el primer adelanto de una etapa que marca un cambio importante en su carrera.
Recién cumplidos los 21 años, Candela afronta este nuevo proyecto desde un lugar más consciente. Las heridas siguen formando parte de sus canciones, pero ahora hay una voluntad de mirarlas de frente, entenderlas y asumir también la responsabilidad sobre la forma en la que condicionan sus relaciones.
“Sueño Lúcido” llega después de “Colirio” (2024), el primer EP de Candela Gómez, y “Oversize” (2026), su álbum debut. Dos trabajos que muestran también su evolución: de la intimidad de un EP construido alrededor de la guitarra, la voz y una escritura muy ligada al desahogo, a un primer disco más eléctrico, orgánico y despreocupado. Ahora, Candela empieza a escribir el siguiente capítulo.
“Creo que este primer single es el comienzo de un antes y un después en mi carrera. He podido conectar con una Candela mucho más madura, que se hace cargo de sus circunstancias y de su mochila de heridas sin cerrar, buscando así ser lo más honesta posible y mejorar como persona”, cuenta la artista.
Compuesta junto a Dani Sabater, “Sueño Lúcido” parte de una experiencia muy concreta: encontrarse con una relación sana después de haber normalizado durante demasiado tiempo dinámicas que no lo eran. De pronto, comunicarse, sentirse cuidada o poder confiar en otra persona provoca una sensación casi distópica. Lo cotidiano adquiere la textura de un sueño.
La letra se mueve precisamente dentro de esa contradicción. Candela habla de sentirse segura al lado de alguien y, al mismo tiempo, de lo difícil que resulta abandonar los mecanismos de defensa que ha ido acumulando.
“Abrir de par en par / no es muy de mí, qué va / me acostumbré a cerrar / como si no doliera”.
Esa tensión atraviesa también la producción de Dani Sabater, con quien Candela ha encontrado la estética sonora que llevaba buscando desde el comienzo de su carrera. “sueño lúcido” se construye desde una producción sofisticada y deliberadamente saturada: instrumentos distorsionados, texturas que parecen estar al límite y un sonido más crudo que acerca su universo al grunge, sin abandonar el componente pop.
Frente a todo esto, la voz de Candela aparece en un plano completamente distinto: suave, aireada y casi onírica. Ese contraste entre la intensidad de la producción y la delicadeza de su voz es una de las claves del sonido que Candela empieza a explorar en esta nueva etapa.
“Sueño lúcido” deja ver también por dónde irá el rumbo de esta etapa: una estética más oscura y desenfadada, con un videoclip sencillo en el que la atmósfera tiene todo el peso.
Candela llevará también este momento al directo, donde “Sueño lúcido” convivirá con las canciones de “Oversize” y “Colirio”. La artista pasará por distintos escenarios de nuestro país en una serie de fechas que se anunciarán próximamente.
Este es el comienzo de una etapa en la que Candela se reconoce más que nunca en lo que hace. Más consciente de sus heridas, de su manera de escribir y del sonido que quiere para sus canciones, este primer adelanto marca el camino de todo lo que viene.

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